Creemos en el poder de la colaboración feminista para transformar realidades. Ya formas parte de esta Comunidad: súmate con tus saberes, ideas y propuestas para enriquecerla.
Comprometida con la defensa de los derechos de las mujeres y la igualdad de género en las Américas.
La Comunidad de Prácticas de la CIM es un espacio feminista construido por y para mujeres de las Américas. Está dirigida a mujeres en toda su diversidad que sean activistas o integrantes de organizaciones sociales que trabajan por los derechos de las mujeres y la igualdad de género.
Para formar parte de la comunidad, se deben cumplir los siguientes criterios de selección:
• Ser mujer.
• Formar parte de una organización registrada ante la CIM/OEA.
• Haber completado el Bootcamp “Activismo Feminista Estratégico” en su versión híbrida o virtual.
• Comprometerse con una participación activa, que implica:
o responder a las propuestas de la moderación,
o contribuir de forma colaborativa a los contenidos,
o involucrarse en los intercambios y dinámicas de la comunidad.
• Aceptar y cumplir con las normas de convivencia y funcionamiento, basadas en el respeto, la solidaridad y el cuidado mutuo.
En caso de que alguna persona incurra en comportamientos contrarios a las normas de convivencia, se aplicará el Protocolo de seguridad y cuidados colectivos, garantizando el bienestar de todas las participantes.
La decisión de restringir la participación a mujeres no es excluyente, sino una estrategia feminista de cuidado, empoderamiento y fortalecimiento colectivo. A lo largo de la historia, las mujeres hemos tenido que luchar por espacios propios donde compartir experiencias, construir conocimiento y ejercer liderazgo sin interrupciones, sin ser juzgadas ni desplazadas.
Reconocemos la importancia de los hombres como aliados en la lucha por la igualdad, sin embargo, esta comunidad ha sido creada para que las voces de las mujeres se escuchen con libertad, se articulen con otras, y fortalezcan su capacidad de acción.
Esta comunidad de prácticas busca generar un espacio para el intercambio de experiencias, saberes, reflexiones y propuestas a través del diálogo y construcción de estrategias para promover la igualdad de género.
Para garantizar un espacio de interacción seguro, respetuoso y productivo, se establecen las siguientes normas:
Esta Comunidad valora la libertad de expresión y el intercambio de ideas diversas, siempre dentro de un marco de respeto y alineado con los principios de igualdad de género y derechos humanos. La participación debe ser abierta y plural, promoviendo el diálogo sin tolerar discursos que vulneren a otras personas o colectivos.
Lo que promovemos:
Lo que NO se permite:
Para más información leer el pacto de la CIM para espacios seguros.
Sobre la inactividad:
La participación activa es un criterio clave para permanecer en la comunidad.
Este mecanismo busca asegurar que la Comunidad de Prácticas sea un espacio vivo, útil y verdaderamente colectivo, donde todas aportemos y aprendamos juntas.
El objetivo del protocolo es garantizar un ambiente seguro sin que se perciba como censura previa o limitación indebida de la expresión.
Procedimiento de actuación:
Este protocolo busca equilibrar el derecho a la libre expresión con la necesidad de mantener un espacio seguro y respetuoso para todas las participantes.